Claudia Tello insiste en el diálogo mientras ignora las demandas del SNTE y minimiza protestas

por | Sep 13, 2025 | Veracruz | 0 Comentarios

La titular de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV), Claudia Tello Espinoza, ha vuelto a recurrir a un discurso de supuesta “apertura al diálogo” para justificar la falta de soluciones concretas frente a las protestas de la Sección 32 del SNTE, que desde el jueves pasado mantiene tomadas las oficinas de las Subdirecciones de Escuelas Secundarias Técnicas y Generales. Los manifestantes exigen la destitución del director general de Educación Secundaria, Luis Alberto Martínez Ordaz, y otros funcionarios, pero Tello parece más interesada en deslegitimar las acciones del sindicato que en atender sus demandas.

En un intento por desviar la responsabilidad, Tello calificó la toma de instalaciones como una “práctica que no debe darse”, ignorando las razones de fondo que han llevado a los agremiados a recurrir a estas medidas. Lejos de mostrar empatía o compromiso real con las necesidades del magisterio, la secretaria lamentó que estas acciones afecten el “quehacer administrativo”, sin mencionar el impacto que la ineficiencia y las decisiones cuestionadas de los funcionarios señalados han tenido en el sistema educativo veracruzano.

Tello afirmó que las puertas de la SEV “siempre han estado abiertas” y que está dispuesta a dialogar “incluso sábado o domingo”, pero sus palabras suenan vacías ante la falta de avances en las negociaciones. Según fuentes sindicales, el SNTE ya conformó una comisión negociadora facultada para dialogar, pero Tello insiste en la presencia del secretario general, Daniel Covarrubias López, quien solo acudiría para firmar acuerdos ya trabajados. Esta exigencia parece más un pretexto para retrasar las soluciones que una muestra de interés genuino por resolver el conflicto.

Mientras los trámites educativos de todo el estado se acumulan por la toma de oficinas, Tello se limita a pedir “amablemente” al sindicato que permita trabajar al personal, sin abordar las demandas de fondo ni ofrecer garantías de cambio. Su actitud refleja una postura distante y poco comprometida, que prioriza la imagen de la SEV sobre las necesidades reales de docentes, estudiantes y el sistema educativo en su conjunto.