En tiempos de aranceles, pierde quien no los ponga.
¿O cómo iba?
Resulta que México acaba de subir los aranceles a importaciones de azúcar de países sin tratado comercial. Los números:
Aranceles de 156% y 210% sobre:
Azúcar de caña
Azúcar líquida refinada
Azúcar de remolacha
Jarabes
¿A quién le pega?
La medida entró en vigor el martes y apunta a países con los que México no tiene acuerdos comerciales, incluyendo Brasil, uno de los principales exportadores de azúcar a México.
Oye, ¿pero por qué pasó eso o qué?
Ahí te va. Secretaría de Agricultura dijo que los precios internacionales andan cayendo y hay sobreoferta. Eso quiere decir que puede llegar azúcar extra barata a México.
Y cuando algo llega muy barato de afuera, los productores locales sufren.
Los aranceles son como un curita, pues. Y muy al estilo de EE.UU.
El contexto más grande:
La estrategia para el azúcar forma parte del Plan México de Sheinbaum que quiere impulsar crecimiento económico fortaleciendo producción local. Para refrescar la memoria, llevamos más medidas de estas:
Impuesto del 19% a compras en plataformas (enero)
Aranceles de 25% a calzado (agosto)
Aranceles de hasta 35% a textiles (diciembre de 2024)
¿Por qué importa?
Para la industria azucarera: básicamente la pone a salvo.
Para comercio con EE.UU.: sirve como muestra de la economía proteccionista de México. Importante ahora, en tiempos previos a renegociación de T-MEC. México haciéndola de equilibrista.
¿Esto quiere decir que México sí le va a poner aranceles a miles de productos chinos? Nadie sabe. Pero con solo la idea, cientos (quizás miles) de vendedores viven con ñáñaras.
Esta historia continuará.











